Y las cuchillas rotas
ya no cortan las lineas de la muerte
con los ojos ciegos,
que matan si saber
que lo que cortan aman,
y no entienden porque
las lagrimas de cristal de plata
se derraman cada vez.
Y la hambre de sangre es solo prestada.
No temas ya niño pequeño
que la muerta viva venga a por ti
La blanca chica ya no esta aqui
es espuma de mar
y burbujas en el cielo.
Queda solo el consuelo simple
del recordar aquello que nunca fue.
Rellena con lo que quieras
los espacios muertos de memorias
donde antes estuvo ella...
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