Para ningun otro...
Y las intenciones claras de mis sonrisas radiantes
no ocultan siquiera que te amo ya
y es que la radiantes joyas que habitan en mí
brillan y resuenan cual bronce al bruñir.
Y yo soy feliz solo con que mires aunque sea de reojo
a la niña infantil que se que ves en mí...
no quiero ser malcriada, pero se que lo soy
es que el infantilismo flota en mi piel
delgada que revela la azulidad de mis venas,
en que corre sangre recién calentada.
Solo quiero decir sin miedos escénicos
que te amo a ti y a veces a otros;
pero para ti es diferente
ya que la congruente línea
que sigue la narración de mi cabeza
dicta en las torcidas líneas
gratas asperezas.
No importa que tu abrazo duela
o que tu amante no sea ésta
sino otra de mas allá
aquella que es sueño
y no la pequeña pesadilla
que se que habita en mí.
Es cierto que soy la oscura niña guerrera
y tu el dorado caballero.
No importa como sea
si el mago ama al hada,
porque la oscuridad hija de la luz
no puede amar a los seres divinos que habitan en ella.
Yo estoy desnuda
y no temo mostrarte que soy tan asi
Neurótica y a veces autodestructiva
y tú no temes ser (lo que que aunque tú no sepas sé que eres), es que no sabes
que las intenciones claras de mis sinceras sonrisas
son ocultas risas del amor sin destino
para el que he vivido.
Ya no estoy aquí sino solamente en ti.
Siento molestarte no me hagas caso
el amor no es recíproco y tampoco me interesa,
es que aun soy aquella egoísta princesa;
la de sonrisas sinceras y siniestras;
solo me interesa mi amor para ti,
el que es para mi que mas da que no sea el tuyo
igual estare en ti.